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La herencia de Cortázar en Canal 13

Posteado a las 27 de Julio de 2012 - 12:11 2 comentarios
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Economista de élite. Llegó a Canal 13 como Presidente ejecutivo del directorio en agosto del 2010 a aplicar lo que sabía de la industria televisiva; no a aprender. A pocos días de cumplir dos años en el cargo, se va. Recibió un canal en cuarto lugar de audiencias y con más de cinco mil millones de pesos en pérdidas. Lo abandona liderando indiscutiblemente la industria en utilidades, con las más exitosas apuestas programáticas de la temporada y con un incremento en sus públicos de un 49% (siendo por lejos el canal más visto en el prime time y en los grupos socioeconómicos que más valor tienen para los avisadores, los segmentos altos y medios-altos adultos).

Los pro y los contra

René Cortázar es de esos personajes políticos dedicados principalmente al servicio público, pero codiciados por el campo privado. Fruto de esa condición se involucró en uno de los temas que a poco andar en su gestión comenzó a generar ruido de fondo: haber sido miembro del directorio de La Polar en el período en que se repactaron unilateralmente las deudas de un millón de clientes morosos. Esto le valió 700 U.F. de sanción de la Superintendencia de Valores y Seguros por infracción al art. 41 en relación a los art. 39 y 50 bis de la Ley de Sociedades Anónimas, sobre deberes de cuidado y diligencia que los directores deben emplear en el ejercicio de sus cargos y en su calidad de integrantes del comité de directores.

Otro hecho complejo fue el absurdo episodio de la parodia que montó Contacto en la semana de lanzamiento del nuevo Teletrece para demostrar que en Chile se discriminaba a las nanas. Producto de los reclamos de miembros del directorio del canal, junto con la crítica pública por la falta de filtros editoriales al difundir la primera parte de ese pastiche, renunciaron a sus cargos el director de prensa y la directora del área de reportajes. Ambos se molestaron por el ejercicio de autoridad de Cortázar, quien optó por reducir el segundo episodio de la denuncia a sólo seis minutos (de un total de casi media hora). Él lo justificó amparado en no ahondar en el error de emitir un mal contenido; no obstante, la forma drástica como resolvió el episodio implicó un deterioro en la credibilidad e independencia del área de noticias y reportajes. De paso, desalineó a todo el equipo periodístico que bajo criterios de solidaridad gremial defendió el reportaje y acusó censura.

La incapacidad de sellar un producto periodístico consistente en todos sus horarios y que marque agenda tiene una contracara infinitamente más grata. Los resultados de gestión en el área de programación y de procesos creativos. Bajo la dirección de Patricio Hernández –un periodista formado en Canal 13 y que retornaba tras encabezar la génesis de CNN Chile- se empoderó a los equipos creativos internos para renovar la pantalla. La mayoría de los profesionales que lideraron este cambio venían de vivir los años más negros de la gestión de Mercedes Ducci y la breve dirección de Marcelo Von Chrismar: Alberto Gesswein, Rodrigo Leiva, Sergio Nakasone y el propio Hernández, entre otros (responsables de Los 80, Perla, Soltera Otra Vez y Mundos Opuestos).

Para quienes hemos tenido la posibilidad de trabajar con René Cortázar hay dos características que lo revelan por completo: saberse un líder que asienta su autoridad en el empoderamiento de los mandos medios –encargados de materializar los cambios y levantar los proyectos- y su permanente sigilo aprehensivo con la agenda pública, donde era común escuchar de su boca los términos “feroz” o “brutal” cuando mencionaba algún conflicto derivado a un tema-país. Es quizá este último ámbito el que más provocó ruido en sus gestiones -tanto en TVN como Canal 13- porque siempre ha querido actuar sobre seguro en el tratamiento de los contenidos periodísticos (que nunca son cien por ciento controlables y cuyos rumbos suelen ser azarosos, inciertos o no previsibles del todo).

El recambio de Cortázar por el ex ministro de Hacienda y director regional del Fondo Monetario Internacional, Nicolás Eyzaguirre, abre interrogantes sobre los desafíos a los que ha sido convocado por Andrónico Luksic. Uno de ellos es mantener e incrementar el liderazgo actual. Otro, consolidar una marca cuyo valor periodístico pueda equipararse a la que tiene en el ámbito programático y de entretención. Y enfrentar este ciclo electoral de dos años con estándares editoriales sinceros, explícitos y acordes con su nueva estructura de propiedad, superando las orientaciones programáticas heredadas del viejo canal confesional católico y conservador.

En síntesis, un grato escenario y también un complejo mandato donde será inevitable terminar comparando lo obtenga Eyzaguirre respecto de la herencia y la historia construida por Cortázar en la industria televisiva local.